La mayor parte de lo que determina el resultado de un lifting con hilos ocurre después de la cita. La colocación es un procedimiento técnico que toma menos de una hora. El mes siguiente es donde los pacientes protegen ese trabajo o deshacen parte de él sin darse cuenta.
Esto es lo que realmente pasa en los primeros 30 días, y qué importa en cada etapa.
Las primeras 48 horas
Espera inflamación, y espera que sea asimétrica. Casi siempre un lado se hincha más que el otro, y los pacientes que no lo saben de antemano pasan dos días convencidos de que algo salió mal. Se resuelve.
Los moretones cerca de los puntos de entrada son comunes. Algunos pacientes sienten tirantez o una sensación de tracción al sonreír o abrir mucho la boca. Eso son los hilos haciendo su trabajo.
- Duerme boca arriba, con la cabeza elevada sobre una almohada extra
- Compresas frías aplicadas con suavidad, sin presionar contra la cara, las primeras 24 horas
- Nada de maquillaje sobre los puntos de entrada
- Comida blanda. Evita lo que exija abrir mucho o masticar fuerte
- Nada de alcohol, que aumenta la inflamación
- Toma solo el analgésico que tu médico aprobó. No añadas antiinflamatorios por cuenta propia
Del tercer al séptimo día
La inflamación empieza a bajar y los moretones cambian de color. Muchos pacientes notan pequeñas irregularidades o un ligero hoyuelo a lo largo del trayecto de los hilos. En la mayoría de los casos eso se alisa conforme el tejido se acomoda.
Esta es también la etapa donde más tentación hay de tocar. No masajees la cara, no presiones para probar los hilos y no jales nada que se sienta tenso. Las púas se están anclando en este periodo y la presión mecánica trabaja directamente en contra.
- Nada de masaje facial de ningún tipo
- No dormir boca abajo
- Nada de sauna, baño de vapor ni yoga caliente
- Nada de trabajo dental que exija abrir mucho, salvo urgencia
- Limpieza suave, secando con toques y sin frotar
- El maquillaje suele poder retomarse cuando los puntos de entrada cierran, según indicación de tu médico
Semanas dos a cuatro
Casi toda la inflamación visible desaparece al terminar la segunda semana, y ahí es cuando los pacientes empiezan a ver el resultado real y no la versión postoperatoria de su cara.
La tirantez cede poco a poco. Algunas sensaciones de tracción con ciertos gestos pueden durar unas semanas más y son normales.
Las restricciones se relajan pero no desaparecen:
- Vuelta al ejercicio suave hacia el día siete o diez, y a la intensidad completa después de dos semanas o según indicación
- Sigue evitando tratamientos faciales agresivos, incluidos microneedling, radiofrecuencia y masaje profundo, al menos cuatro semanas
- Protección solar diaria. El colágeno nuevo que se está formando no se beneficia de la exposición ultravioleta
- Evita expresiones extremas y estiramientos exagerados las primeras semanas
Qué es normal y qué no
Normal
- Inflamación asimétrica los primeros días
- Moretones que van bajando conforme se resuelven
- Tirantez y tracción con la expresión
- Pequeñas irregularidades palpables en el trayecto de los hilos las primeras semanas
- Sensibilidad leve en los puntos de anclaje
Llama a la clínica
- Fiebre, enrojecimiento que se extiende o secreción en un punto de entrada
- Dolor que aumenta en vez de disminuir después del tercer día
- Un extremo de hilo visible o un frunce que no mejora hacia la tercera semana
- Asimetría marcada que no se ha emparejado a la cuarta semana
Ninguna de estas cosas es frecuente, y todas son más fáciles de resolver temprano que tarde.
Por qué importa la cita de seguimiento
Un lifting con hilos no es un tratamiento que te haces y olvidas. La revisión de las dos a cuatro semanas es donde se corrigen detalles pequeños mientras la corrección sigue siendo simple, y donde valoramos si la respuesta de colágeno se está desarrollando como se esperaba.
Los pacientes que se saltan esa visita suelen ser los que llegan meses después con algo que se habría resuelto en cinco minutos.
Cómo hacer que el resultado dure
Los hilos se reabsorben con el tiempo, pero el colágeno que estimulan a lo largo de su trayecto es lo que sostiene el resultado más allá de la vida del material. Dos cosas lo protegen.
La primera es tratar lo que causó el descenso. Si una actividad muscular fuerte está tirando del tejido hacia abajo, el Botox reduce esa fuerza y le quita tensión al lifting.
La segunda es reconstruir la estructura de base. Un estimulador de colágeno como Sculptra trabaja sobre volumen y soporte en vez de posición, y los dos tratamientos se complementan en lugar de competir. El momento importa, y se planifica en el seguimiento y no el mismo día.
La versión corta
Duerme boca arriba, no te toques la cara, protégela del sol y ven a la revisión. El procedimiento crea la elevación. El mes siguiente decide cuánta conservas.
Los detalles del procedimiento están en Lifting con hilos en Miami, y puedes reservar una consulta con el Dr. Ernesto Diaz en nuestra clínica de South Miami.